La principal ancla en que se apoya el programa económico del gobierno continúa cumpliéndose a rajatabla: el Sector Público No Financiero registró en febrero superávit primario por $1.176.915 MM, y superávit financiero de $310.726 MM luego de pagos de intereses de deuda pública por $866.189 (principalmente debido a pagos al FMI por USD 648 MM).
No obstante, así como a lo largo del 2024 vimos con buenos ojos el sostenimiento de superávits gemelos (es decir, fiscal y comercial), los recientes datos de la balanza comercial comienzan a mostrar un cierto deterioro que acompaña a las dudas con respecto a la debilidad del sector externo: la balanza comercial de bienes registró un superávit de USD 227 MM, implicando un deterioro de USD 1.182 MM con respecto a febrero de 2024.
La ratificación en la Cámara de Diputados del DNU que aprueba el acuerdo con el FMI es una gran noticia para los mercados, disipando la incertidumbre política y acercando al gobierno a la salida del cepo. De todas formas, la firma del acuerdo es condición necesaria pero no suficiente para remover los controles de capitales, y la acumulación de reservas deberá continuar a lo largo del año.
Los títulos a tasa fija venían comprimiendo en la parte corta de la curva luego de la licitación donde las tasas de corte estuvieron por debajo del secundario, mientras la parte larga de la curva seguía corrigiendo haciendo que la curva se ponga “flat”. Este fenómeno se debe a la resistencia que está mostrando la inflación a la baja y la especulación de un aumento futuro de tasas. Adicionalmente, esta semana la curva de tasa fija se vio golpeada por el desarme de posiciones en carry frente a la mayor volatilidad de los FX financieros.
Con respecto a la deuda HD se puede observar que esta semana hasta el martes cayeron un 2% en promedio, mientras que el miércoles con la noticia de la aprobación del DNU que acepta el acuerdo con el FMI comprimieron en promedio un 1,6% aunque WTD siguen abajo por 0,5% moviéndose desacoplados al EMB que subió un 0,6% WTD. Desde el lado de los fundamentals macro vemos que los mismos se mantienen muy robustos.
Alcanzado el máximo histórico en los USD 2.369, el S&P Merval comenzó un proceso de corrección que empieza a mostrar signos de debilidad. En este contexto, creemos importante recapitular sobre los escenarios planteados a principio de año y realizar algunos ajustes. Nuestro escenario base se mantiene optimista y contempla un potencial retorno del 40% en dólares para índice de acciones local.
Tras el rebalanceo de la cartera en nuestro semanal anterior, optamos por mantenerla sin modificaciones. Continuando con un 35% asignado al sector bancario y 35% a Oil & Gas, mientras que el 30% restante lo distribuimos entre reguladas (20%) y materiales (10%).